Queso fresco casero

Ingredientes

1 l leche fresca pasteurizada

3/ 4 gotas de cuajo

1 cucharadita de cloruro cálcico

1 cucharada de agua

Sal a gusto 

Materiales

Cestillo para escurrir el queso

Termómetro de cocina

Preparación

Antes de comenzar nos tenemos que asegurar que tenemos todos los ingredientes y materiales necesarios. 

Una opción recomendable para principiantes es hacerse con un kit para hacer queso. Nos viene con todo lo que necesitamos por un módico precio y con ellos podemos hacer queso varias veces. Os dejo un link de una versión estándar aquí.

Si por el contrario, nos planteamos realizar queso de manera habitual, nos podemos hacer con lo necesario de manera individual bien a través de internet (en los ingredientes encontráis un link a cada ingrediente/ material), o bien podemos ir a una tienda especializada.

Es muy importante que utilicemos leche fresca pasteurizada, la encontraras en las neveras del supermercado. 

Lo primero que hacemos es calentar la leche a una temperatura entre 30 - 40º. Es muy importante que no superemos esta temperatura, para no eliminar las bacterias que necesitamos para la elaboración de nuestro queso fresco.

Una vez alcanzada la temperatura adecuada apartamos del fuego,  diluimos el calcio en una cucharada de agua e incorporamos a la leche sin dejar de remover. 

A continuación añadimos las gotas de cuajo según las instrucciones de cada marca. En general suele bastar de 3 a 4 gotas de cuajo. Añadimos la sal, suele bastar una cucharadita, removemos y dejamos reposar de 40 a 50 minutos.

Cortamos la leche cuajada haciendo cuadradillos, de manera que pueda separarse el suero. Dejamos reposar otros 20 minutos y pasamos la leche al cestillo. En este paso es importante que intentemos romper lo menos posible los cuadradillos que se han formado. 

Por último dejamos reposar el queso entre 4 y 5 horas. 

Muy importante que mantengamos el queso en la nevera y lo consumamos en un plazo inferior a cuatro días.